domingo, 20 de diciembre de 2015

¡FELIZ NAVIDAD…!

En el recuerdo de que Niño Dios está por llegar a esta tierra con los brazos abiertos y el corazón en la mano, dispuesto a dar todo por nosotros, sus hijos; de corazón deseo que esta Navidad les traiga sorpresas muy agradables y sea de las más felices y todos tengamos la dicha de compartir en familia la alegría del Señor. No permitamos que el mundo comercial nos aleje de lo real o del verdadero trasfondo de la Navidad, que es el amor de Dios. Por amor a la humanidad Nuestro Señor, Dios Todopoderoso envía a su Hijo Jesús, con la misión de salvar o limpiar del pecado a todos sus hijos. Es decir, Jesús viene al mundo a dar todo de él, incluso su vida por nosotros, sin esperar de nosotros nada a cambio. Jesús nace en un pesebre un 25 de diciembre del año uno en absoluta pobreza material, crece junto a su padre adoptivo San José, ayudando en su taller de carpintería. A los 33 años un discípulo lo vende por 30 monedas y otro le niega. Lo toman preso, lo insultan, le escupen, lo flagelan, le ponen una corona de espinas, le hacen cargar una cruz muy pesada, le abren el costado con una lanza, lo crucifican y luego muere. Jesús, hijo de Dios, dio su vida por la salvación de la humanidad sin recibir nada a cambio. Jesús significa “El que salva de los pecados”.
Ahora Jesús nos dice: La Navidad es Mi cumpleaños. ¿Puedes tomar un momento para Mí, en honor de Mi cumpleaños? ¿Puedes gastar un minuto para dejar que te diga cuanto Te amo? ¿Puedes parar para agradecerme por Mi amor, y reflexionar cómo puedes esparcir más amor por el mundo? Fue el amor por ti que Me trajo a la Tierra hace 2015 años. Fue el amor el que Me dio ímpetu para caminar por tu mundo y ser uno de los tuyos, para vivir y morir por ti. El amor fue, y aún es, el centro de Mi existencia. Todo lo que he hecho ha sido por amor a ti personalmente, y por amor a la humanidad como un todo. ¡Tú significas mucho para Mí! En esta Navidad, toma tiempo para amar. Si lo haces, estarás dándome un maravilloso regalo, eso nos dice Jesús.
¿Qué le respondemos? Jesús, te agradezco por el amor que me has mostrado al venir a la Tierra, al vivir y morir por mí. Quiero celebrar esta Navidad contigo. Deseo conocerte, recibir Tu amor y Tu regalo de la vida eterna. Por favor toca mi vida con el amor que Tú tienes para ofrecer, y ayúdame a compartir ese amor con todos mis hermanos también. ¡FELIZ NAVIDAD Y VENTUROSO AÑO 2015!

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